INTRODUCCION
Hoy en día, 1.200 millones de adolescentes se encuentran en la encrucijada entre la infancia y el mundo adulto. Nueve de cada 10 viven en el mundo en desarrollo y afrontan grandes dificultades una de ellas: acceder a la enseñanza.
La adolescencia no es solamente una etapa de vulnerabilidad; también es una época llena de oportunidades para jóvenes en edad de participar con plenos derechos y responsabilidades en la vida social y laboral, este hecho constituye un punto clave para la educación ya que debe de comenzar con la formación de sujetos cada vez más habilidosos en su desarrollo social. Por esto es indispensable proporcionar a los jóvenes las herramientas que necesitan para mejorar sus vidas, y motivarlos a participar en las iniciativas que buscan mejores condiciones para sus comunidades, lo que equivale a invertir en el fortalecimiento de sus sociedades. Sin embargo no siempre la educación que reciben los jóvenes permite que las personas en general, y en este caso los adolescentes, se comuniquen positivamente con los demás, por el contrario los lleva a sentirse inseguros, reprimiendo o tergiversando los mensajes, expresándolos de una forma inapropiada y destruyendo a otros e incluso así mismo, lo que después lo lleva a sentirse culpable por haber actuado de determinada forma. Si a esto se suman todos los cambios o situaciones a las que se enfrenta como el manejo de la presión social, la situación se complica aún más. Por ello, la comunicación asertiva juega un papel muy importante cuando se desea establecer una adecuada comunicación con las demás dar personas, ya que a partir de ésta se pueden expresar de forma apropiada y oportuna los pensamientos, sentimientos y creencias sin la necesidad de lastimar o agredir y sin ese sentimiento de culpa por haber actuado mal
Debido a que la asertividad se encuentra en un punto intermedio entre dos opciones: la agresividad y la pasividad (principales factores que propician el acoso escolar), en el presente trabajo se pretende abordar la asertividad como un medio para minimizar dicho acoso, mejor conocido como Bullying, con el objetivo de reflejar un comportamiento maduro para que la persona ni agreda ni se someta a la voluntad de otros, sino que exprese sus convicciones y defienda sus derechos.
Es de gran importancia que los individuos desarrollen habilidades para comunicar sus intereses, creencias, opiniones y deseos de modo adecuado sin sentimientos de culpa y sin perjudicar los intereses o deseos de los demás.
El aula representa un escenario propicio para desarrollar las habilidades sociales en el sujeto ya que dentro de ésta los alumnos pueden interactuar con compañeros de su misma o diferente edad, así como conversar con sujetos que presentan distintas posturas a la suya, fomentando con ello un entrenamiento en la manera en cómo se comunica con éstos ya que para llegar a un acuerdo deberá escuchar a los demás, respetarlos e implantar sus derechos mejorando con está interacción la mayoría de las veces su asertividad.
También es importante señalar que la autoestima y el control de los sentimientos y las emociones están ligados a relaciones afectivas actuales, esto a su vez está ligado directamente a uno de los problemas escolares que más afecta en esta etapa, caracterizado por maltrato físico y/o psicológico que recibe un individuo por parte de otro u otros: el Bullying, mantenido principalmente debido a la ignorancia, pasividad y/o agresividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente.
De ésta manera el adolescente debe capacitarse con las habilidades necesarias para una relación autónoma.
La asertividad es una conducta aprendida que se adquiere a lo largo de la vida, esta puede ser adquirida desde temprana edad bajo la influencia de los padres, hermanos, amigos y maestros, lo cual se verá reforzado por el aprendizaje social, siendo necesario impulsar el desarrollo de ésta en los adolescentes, ya que pasan por etapas difíciles, tales como cambios físicos, psicológicos y sociales, en donde tienen que enfrentar situaciones nuevas que llegan a afectar su desarrollo, por lo que es necesario que cuenten con alguna orientación o ayuda que les proporcione bienestar, seguridad y confianza, y consigan relacionarse óptimamente sea cual sea el contexto.
En este aspecto la asertividad nos permite desarrollar actitudes protectoras que podrían mitigar los efectos del Bullying, actuando como modelos sociales positivos y solidarios, contextos de ocio y grupos de pertenencia constructivos